La CoviD-19 y nuestra boda

Estamos viviendo una época excepcional, sin precedentes, donde nos inunda una gran sensación de incertidumbre. ¿Cuándo podremos salir de casa? ¿Qué va a pasar con los eventos programados?

Quizá desde el desconocimiento que nos transmiten las instituciones, lanzando mensajes confusos, aumente una hipotética histeria sobre un futuro incierto. Y nosotros nos encontramos ante este frente.

En resumen: ¿Nueva fecha el 29 de agosto?

Sin entrar en detalles, creemos que la mejor opción es celebrar la boda el 29 de Agosto. Aún queda confirmar algunos detalles, pero ahora mismo es la fecha objetivo. La primera pregunta, ¿Se podrá celebrar en esta fecha?

Los diversos datos epidemológicos (en la sección siguiente más información) dan lugar a la esperanza de una resolución relativamente rápida, y las medidas previstas por otros países dan motivos para pensar que les seguiremos la pista. Algunos países de nuestro entorno:

  • Austria: El 1 de mayo abrieron los centros comerciales y los eventos públicos se empezarán a celebrar a principio de Junio. (fuente)
  • Alemania: Levantaró el confinamiento el 19 de abril, relajando paulatinamente las medidas más restrictivas el día 31 de agosto. (fuente)
  • Francia: Levantará el confinamiento el 11 de mayo, e irá relajando progresivamente las medidas, aunque sin aclarar. (fuente)
  • Italia: El confinamiento terminará el 4 de mayo, aunque no tienen ningún plan específico de forma oficial. Algunas tiendas ya empiezan a levantar la persiana. (fuente)

Cambiar la fecha de una boda no es algo sencillo, ya que familiares y amigos han reservado métodos de transporte y hoteles, planteado actividades y asignado vacaciones.

Uno de los grandes problemas que nos preocupa, en general, es todos aquellos que hayan hecho una reserva pre-pagada o no reembolsable. Las empresas de transportes / hoteleras, como aún no se sabe si pueden ofrecer el servicio, no están ofreciendo cambios / devolución del dinero. Además, los precios de los hoteles y transportes siguen siendo de temporada alta. Ante esto, estamos antes dos posibilidades:

Sea como fuere, lo importante es que podéis contar con nosotros para cualquier cosa en la que podamos ayudaros.

Por eso os pedimos paciencia, comprensión y que mantengáis las ganas de acompañarnos en un día importante. Y quien sabe, quizá también se pueda celebrar el fin de una pandemia histórica.

En cualquier caso, os iremos informando de las novedades y ya sabemos que NO SE PODRÁ CELEBRAR EL 20 DE JUNIO aunque esperamos celebrarla el 29 de agosto.

Quiero saber más: ¿Habéis pensado en las implicaciones del 29 de agosto?

Uno de los máximos para decidir una fecha objetivo ha sido contar con las máximas garantías higiénico-sanitarias a fin de poder disfrutar de forma segura.

Desde que empezó la epidemia, cuando aún no había comenzado el auge de caso en nuestro país, nos recordaba a aquella epidemia que hubo en 2003 con un virus similar al actual. El contagio que tuvo a nivel mundial fue muy diferente al actual.

En España sólo tuvimos 1 caso de este virus. Otros países como Italia no tuvo ni uno. Fuente: Wikipedia

La mortalidad de este virus se situó en un 9,6 % de media, y tuvo una duración de aproximadamente 4 meses:

Con la llegada de un clima cálido, se bajó de forma notoria la propagación del virus. Fuente: Wikipedia

Cuando Fernando Simón hizo aquellas declaraciones de «España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado«, sin duda pensaba que íbamos a encontrarnos ante un virus de similares características, pero quizá obviaba que desde 2003 hasta la fecha la dependencia de nuestro sistema económico con China ha aumentado a niveles nunca visto. En la siguiente gráfica podemos ver el incremento en el número de pasajeros y carga a lo largo de los años. Incluyen vuelos de inicio China (Excluyendo Hong-Kong) y vuelos indirectos (Si hay un billete integrado China – País intermedio – España, se incluye. Si no son billetes integrados no se cuentan, por lo que la cifra es probablemente superior).

Evolución de pasajeros y carga de origen China. Elaboración propia con datos de AENA

Si extrapolamos estos datos a los demás países, incluyendo Italia, podemos entender por qué esta epidemia se ha propagado mucho más que la anterior. Podríamos extrapolar los datos y suponer que el comportamiento es similar. Es decir, que el verano actuará como control de la propagación del virus. Pero, ¿Es posible comparar dos virus de la misma familia? No siempre, por eso vamos a ver qué está pasando a día de hoy.

Temperatura y SARS-CoV-19

A continuación, veamos dos estudios muy citados en diferente bibliografía científica:

Según podemos ver, en regiones extremadamente frías y en temperaturas relativamente cálidas es donde el impacto ha sido inferior. Hay que recordar que en China, el impacto ha sido en pleno invierno.

Se observa que la temperatura óptima de propagación es al rededor de 10 grados

Como podemos observar, cumple en general con la premisa de una temperatura óptima en la cual la propagación es la mayor posible, para decrecer a posteriormente.

En este estudio se confirma el comportamiento a nivel mundial, observando que a mayor temperatura media menor impacto de este nuevo coronavirus.

A mayor temperatura y humedad, menor impacto del virus

Si analizamos algunos casos, como pueden ser el de los Estados Unidos Mexicanos o Brasil, países con una temperatura elevada, observamos que a pesar de tener un número importante de habitantes, el impacto del Coronavirus ha sido relativamente bajo. Incluso a pesar de las declaraciones de sus dirigentes, como las de López Obrador, que invitaba a seguir abrazándose entre todos los ciudadanos.

Casos reales y confirmados

En España, en el momento de redactar este artículo, tenemos 217.466 confirmados por PCR. ¿Esto quiere decir que tenemos realmente estos casos? Realmente no.

Uno de los problemas más grandes que tiene este tipo de virus, en comparación con otros muchos más mortales (como el ébola) es que gran parte de la población es asintomática, por lo que puede propagar el virus sin ningún síntoma aparente. Si fuera al revés, sería muy fácil controlar a las personas infectadas y podría combatir el virus de forma relativamente sencilla.

Se estima que aproximadamente un 80 % de los infectados son asintomáticos. Los asintomáticos, al no tener ningún problema de salud, no suelen acudir al médico y por ende, nunca se detectará (a no ser que hagamos test de inmunidad) como infectado real. Considerando cierta esta teoría, estaríamos hablando que el número de infectados reales alcanzaría un total de 1.087.330. Pero también hay que tener en cuenta que no se ha hecho test PCR a todos los infectados, y que hay personas con síntomas leves que tampoco han visto necesario acudir al médico. Si revisamos los diversos modelos matemáticos (que no incluyen correcciones como la comentada anteriormente) que se han propuesto, esta cifra es baja en comparación con la modelizada.

Número de casos en porcentaje de edad. Fuente, a partir de los datos de los diversos institutos de salud de los diversos países

Si observamos, se añade Corea del Sur por ser el país que más ha apostado por los test masivos. El impacto en ese país es más grande en la franja de 20 a 29 años, que en comparación con la de España es muy superior, lo que nos hace confirmar la suposición: Hay muchos más casos reales, y eso es mejor de lo que pensamos. En realidad, se estima que los menores de 30 años han hemos sido el vehículo de transmisión del virus sin ser conscientes.

Estimación de casos reales por CCAA a 11 de abril. Fuente: Electomanía

Estas estimaciones quizá sean poco posibles pero sí son factibles, ya que no tenemos datos reales al no realizar tests masivos.

Porcentaje de fallecidos. Misma fuente que la gráfica anterior

Y viendo el porcentaje de fallecidos de cada país, en especial el de Corea del Sur se confirma que hay que proteger a nuestras personas mayores.

Inmunidad de grupo y el «Es sólo una gripe»

Uno de los comentarios que más mella ha hecho en la sociedad es, la quizá desafortunada, comparación con una gripe estacional. Pero, ¿Es comparable? Sin duda, pero la comparación no es inmediata.

En rasgos generales, el Coronavirus ha demostrado ser ligeramente menos mortal que la gripe, pero su número básico de reproducción es algo superior. La principal diferencia es que la gripe es un enemigo que tenemos perfectamente documentado y tenemos diversas armas para poder combatirlo. Al haber desarrollado vacunas, incluso a los sectores de la población a los que es imposible administrar las vacunas, se protegen mediante lo que se conoce como inmunidad de grupo. Esta es la razón por la que no podemos hacer una comparación directa. Si la queremos hacer, deberíamos remontarnos a 1918, con la mal llamada gripe española, que fue una brote de virus Influenza A del subtipo H1N1. Tampoco se puede comparar de forma fehaciente porque los sistemas sanitarios no eran idénticos a los actuales, y en plena guerra mundial los datos no eran verídicos. Pero lo que sí sabemos es que su impacto es muy inferior debido a las diversas inmunidades que hemos ido desarrollando.

Evolución del virtus de la Influenza tipo A a lo largo del tiempo. Los clásicos siempre vuelven.

Cuando una persona se contagia y supera el virus, su sistema inmunológico reconocerá al virus y evitará que se propague, evitando enfermar y contagiar a las personas. Esto es lo que ocurre con las vacunas, que no dejan de ser preparados víricos (o de sus derivados) debilitados para impedir enfermar a la persona y que su sistema inmunológico adquiera lo que se conoce como «inmunidad adquirida activa».

¿Y qué tiene que ver esto con lo que nos atañe? Que cuanto más personas se vayan infectando, más complicado que se contagien nuevas personas por lo que se denomina «inmunidad de grupo».

Inmunidad de grupo. Fuente: Wikipedia

En el caso de Madrid, al poder haber un 50 % de infectados, es mucho más complicado que se siga propagando el virus una vez se levante el confinamiento. Por eso es tan importante saber el número real de contagiados, y por eso se habla tanto de un «pasaporte inmunológico». Y aunque en los últimos días se haya hablado de que hay casos de re-infecciones, la realidad es que esos casos eran falsos positivos, porque se detectaba el virus, porque esos virus existía en la persona, pero no tenían la capacidad de contagiar. (Podríamos decir que estaba «muerto«, pero en esta casa somos de tratar a los virus como partículas, y no como seres vivos)

Por lo tanto, conforme avanza el tiempo, más inmunes habrá y menos posibilidades de contagiar.

No se pretendía, en ningún momento, evitar la propagación del virus

Todos los expertos en salud pública y gobiernos estaban de acuerdo en algo. Se estima que el 80 % de la población se infecte de Coronavirus. Aquí teníamos dos opciones:

  • La famosa frase de «Aplanar la curva»: Lo que se busca es que los contagios se extiendan en el tiempo para dar un respiro al sistema de salud.
  • Recuperación lo antes posible: Tener todos los contagios en un corto periodo de tiempo.

España ha optado por lo primero. Otros países como Estados Unidos o Reino Unido optaron por lo segundo, y finalmente han tenido que dar marcha atrás.

En nuestro caso, al ser el pico no tan plano, por diversos motivos, se estima que ya estamos bajando la curva, y evaluando la longitud que ha tenido y en el peor de los casos, estaríamos hablando de tener muy pocos casos activos a mediados de julio.

¿Por qué no esperar a octubre o incluso 2021?

En principio, hay expertos que anuncian un segundo brote en otoño, y los expertos británicos ya apuntan a 2021 como fecha final del brote. Eso sí, se espera que la vacuna esté lista para mediados de 2021, por lo que se espera que para el verano del año que viene esté todo en una relativa normalidad.

Esto ha hecho que se las reservas de restaurantes e iglesias para 2021 se hayan disparados, agotando la posibilidad de celebrar una boda en esa época.

Y para otoño, con los datos que disponemos, tenemos más seguridad en una boda entre agosto y septiembre que en esa época.

¿Qué datos manejamos?

Según los datos y extrapolaciones que hemos ido manejando, estimamos que el día 10 de Mayo tendremos 50 fallecidos y en ese momento tendremos la pandemia controlada.

Conclusiones

Según todo estos datos, el 29 de agosto es la mejor fecha para poder celebrar la boda con las máximas garantías higiénico-sanitarias porque, con los datos a día de hoy:

  • El virus habrá entrado en una latencia por motivo de la temperatura y humedad de la época veraniega.
  • No habrá casos activos, por lo que aunque el virus sobreviviese al calor, no hay posibilidad de contagio.
  • La alta tasa de contagios que hemos tenido hace que sea muy probable que muchos de los que estemos presentes ya tengamos inmunidad al virus, por lo que disminuye aún más las posibilidades.
  • Podremos celebrar el fin de la epidemia.
  • El alcohol mata el virus. (Esta es broma 🙂 )


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